Superintendente Ricardo Carranza

 

¡Vaya! ¡¿Qué puedo decir yo ahora?!

Otro aplauso, por favor, para las Maestras del Año 2016.

Tal vez se hayan percatado del moderno juego de audífonos y micrófono que llevo puesto.

Casi me siento como Lady Gaga en el Super Bowl. Hasta querían bajarme al escenario desde el techo, ¡pero eso me pareció demasiado!

Muchos de ustedes ya saben que son cantante.

Es más, ha habido quien se refiere a mí como “el superintendente cantor”.

Pero yo les prometí a mi equipo, y especialmente a mi esposa, que hoy no iba a cantar. Eso se lo pueden agradecer a ella.

Lo que no les puedo prometer es que no hablaré de las artes y de la importancia que tienen en la enseñanza pública.

Ojalá que hayan tenido tiempo para disfrutar de algunas de las interpretaciones musicales y danzas presentadas hoy antes de esta función. ¿No fueron increíbles? La verdadera esencia de nuestro distrito escolar.

¿Y qué les parecen los vistosos centros de mesa creados por nuestros estudiantes? Espero que hayan tenido la oportunidad de hacer una oferta.

Todo el dinero recaudado en la subasta silenciosa de hoy beneficiará directamente a los programas de artes de nuestras escuelas.

Puedo decirles por experiencia propia, como artista y como exdocente y director de escuela, que exponer a los estudiantes a las artes no sólo mejora su rendimiento escolar, sino que enriquece la calidad de vida en nuestras escuelas y en las comunidades que las rodean.

En lo personal, las artes me permitieron expresarme y compartir mi identidad cultural. Me sirvieron para pensar de manera creativa y para desarrollarme en el plano social y emocional.

Con miras al futuro, en HISD invertiremos en las artes. Todos los niños y adolescentes merecen tener experiencias artísticas como parte de su educación diaria. Esto es parte esencial de nuestra convicción de educar de manera integral.

Lamentablemente, cuando el dinero escasea, a menudo los programas de arte son los primeros que sufren.

O, en el caso de HISD, cuando nos exigen enviar al estado de Texas millones de dólares de los impuestos locales que USTEDES pagan como propietarios de bienes raíces.

Debido a un sistema de financiación escolar defectuoso y obsoleto, HISD –donde el 76% de los estudiantes son económicamente desfavorecidos– está considerado como distrito “rico en propiedades” y se le requiere que remita $77 millones de dólares al estado de Texas.

Ese proceso se llama “recuperación”, también conocido como plan Robin Hood, y se usa para distribuir fondos de distritos supuestamente ricos a distritos pobres.

Ese dinero –que es parte de los impuestos que ustedes pagan– no se suma a fondos destinados a la educación de los estudiantes de Texas.

No; se usa para REEMPLAZAR fondos que el ESTADO debería asignar a la educación de los estudiantes de Texas, pero que usa para otros gastos.

Dicho sea de paso, si la recuperación fuera un impuesto sería el quinto más alto del estado.

Para mí, como superintendente del distrito escolar más grande de Texas, éste es el tema más urgente para HISD; un problema que amenaza con tener consecuencias perjudiciales para nuestras escuelas, nuestros estudiantes, y nuestra ciudad.

Ahora, sé que esto no es una clase de historia, pero además de ser intérprete musical fui un orgulloso profesor de historia, y quisiera leerles un pasaje de la Constitución de Texas.

Es el Artículo VII, Sección 1, y dice:

Considerando que la difusión general del conocimiento es ESENCIAL para la preservación de las libertades y los derechos del pueblo, será el DEBER de la Legislatura Estatal establecer y realizar las previsiones adecuadas para financiar y mantener un sistema eficiente de escuelas gratuitas.

Ésa es una declaración contundente.

Es DEBER de la Legislatura apoyar y mantener un sistema de escuelas públicas gratuitas.

Les pido que se involucren…

No hay mayor amenaza a ese deber, a nuestros estudiantes y a la educación pública de Texas que el obsoleto sistema de financiación escolar que se ha ido emparchando, como lo ha dicho la Corte Suprema de Texas, con curita tras curita, año a año.

Les pido que se involucren...

Ustedes aquí presentes y yo sabemos –y la Legislatura DEBERÍA saber– que contar con una fuerza laboral educada y capacitada es la única manera de lograr que las futuras generaciones de houstonianos y tejanos prosperen.

Les pido que se involucren...

Ustedes saben, y yo sé –y la Legislatura sabe– que los estudiantes de HISD tienen necesidades más grandes que la mayoría de los estudiantes, y que si han de alcanzar esa prosperidad tendrán que superar obstáculos que otros no enfrentan.

Les pido que se involucren...

El año pasado, el estado le pidió a HISD que le girara un cheque para cobrar los $162 millones de dólares que le reclamaba, pero en noviembre, los votantes de Houston dijeron NO.

Ningún otro distrito de los que han estado en proceso de recuperación (y cada año son más) le ha dicho NO al estado.

Con ese voto en contra, la comunidad de HISD propició en Austin una conversación sobre la financiación de la enseñanza en Texas que hace mucho tiempo era necesaria.

Y ahora en el capitolio hay un atisbo de acción para abordar este importante tema.

Les pido que se involucren...

Oyeron a la presidenta de la Mesa Directiva, Wanda Adams, decir que TEA ya ha dado un paso –favoreciendo a los propietarios de viviendas del distrito al tener en cuenta en la fórmula de financiación escolar la mitad de la exención de vivienda que se deduce para los impuestos.

Esto redunda ahora en un ahorro de alrededor de $60 millones de dólares en el pago de recuperación de HISD. Pero nuestro trabajo no se detiene aquí, porque queda mucho por hacer en los próximos meses.

Les pido que se involucren...

Como ya saben, en mayo habrá otra elección para volver a considerar la recuperación. Esta vez, el monto exigido es menor, y aún está en el aire la posibilidad del retiro de propiedades comerciales de la lista de contribuyentes de HISD.

Yo no les puedo decir cómo votar, pero sí les puedo decir que, independientemente de lo que suceda, esta lucha por la financiación adecuada de la enseñanza pública no se detendrá.

Es nuestra mayor prioridad.

Le hemos pedido a la Legislatura que reduzca la excesiva dependencia del estado en los impuestos gravados a las propiedades locales como recurso para financiar la educación pública a nivel estatal, y que cubra la diferencia con fondos del estado.

En términos sencillos, estamos pidiendo que en el futuro el dinero de los impuestos locales se destine a las escuelas locales.

Les pedimos a nuestros legisladores estatales que vean la educación pública como una INVERSIÓN, no como un gasto.

Permítanme repetir esto, amigos.

La educación pública NO es un gasto.

La educación pública es una inversión.

Una inversión en nuestros niños. Una inversión en un futuro próspero para nuestra ciudad, nuestro estado, y nuestra nación.

Estoy aquí para decirles que debemos invertir en todos los niños.

Independientemente de dónde vivan, de dónde hayan nacido, del color de su piel, su religión, o del idioma que hablen.

Cada uno de los estudiantes de cada escuela se merece una educación de calidad que lo prepare para un exitoso futuro.

Nuestros estudiantes son el futuro de esta ciudad, y cada vez que visito un aula me siento más esperanzado por lo que el mañana nos depara.

Espero que hayan tenido ocasión de platicar con algunos de los estudiantes presentes con presentaciones y muestras.

Ellos son nuestros futuros líderes, ingenieros, empresarios, programadores de computadoras.

Son la realización del enorme potencial de Houston.

Uno de ellos, comunicador hábil y, sin duda, futuro líder, me dio un consejo para hoy.

Él se dio cuenta de que yo estaba muy entusiasmado por la perspectiva de presentarme ante esta numerosa concurrencia interesada en oír mis grandes planes para HISD.

Les prometo que ya voy a tocar ese tema.

Por curiosidad, le pregunté a Nhedrick Jabier, un alumno de cuarto grado de la Primaria Crespo, qué hace él cuando se presenta ante un grupo numeroso.

Es que este año Nhedrick fue el ganador del Concurso de Oratoria Dr. Martin Luther King Jr. de Gardere, y cuando lo vi presentar su discurso quedé con la boca abierta.

Y lo mismo les sucedió a las demás personas presentes.

Es más, ahora está tan solicitado que se le dificulta atender todos los pedidos.

Incluso yo le pedí que hiciera mi presentación pero me dijo que estaba demasiado ocupado y no tenía tiempo. ¿Qué les parece? Su historia es la historia “norteamericana” por excelencia.

Nhedrick llegó aquí de Puerto Rico hace dos años y habla dos idiomas con soltura: inglés y español.

De hecho, su mamá y su papá se mudaron a Houston para ser maestros bilingües aquí en HISD.

Ahora yo les pregunto: “¿Dónde, si no en HISD, en Houston, puede un estudiante hispano cuyo primer idioma es el español, ganar el primer premio en un concurso de oratoria en inglés?

Eso es lo que sucede cuando se aborda la enseñanza pública como una inversión, en lugar de como un gasto.

Esto es lo que sucede cuando invertimos en nuestros niños.

¿Por qué Nhedrick logró ganar ese concurso? Es porque en la Primaria Crespo él y sus compañeros hacen presentaciones frente a su clase –e incluso ante toda la escuela- como actividad habitual.

Nhedrick, que recién está en el cuarto grado, ya es un comunicador hábil, una cualidad que queremos que todos nuestros estudiantes posean al graduarse.

Espero que al recorrer el vestíbulo y platicar con nuestros estudiantes hayan visto los carteles colgantes donde se presentan las seis cualidades que deseamos que nuestros estudiantes posean al egresar de la escuela. Una de ellas es comunicador hábil.

En conjunto, las seis cualidades forman el Perfil del Graduado Global de HISD. Este perfil es nuestra estrella guía. Es lo que queremos que todos los estudiantes que egresan de nuestro distrito hayan aprendido y practiquen. Es lo que en el mundo de los negocios se conoce como rentabilidad de la inversión, el producto combinado de nuestro trabajo, apoyo, guía y compromiso.

Admito que desde que llegué al distrito me llevó varias semanas darme cuenta de lo extraordinario que este perfil es…

Verán; el distrito se reunió con líderes de las empresas, de las industrias, de universidades, y de instituciones de enseñanza superior de Houston presentes hoy aquí. También nos reunimos con padres de familia y estudiantes y les pedimos que compartieran las esperanzas y sueños que tienen para después de la preparatoria.

En conjunto, nos dijeron que éstas son las habilidades y características que los estudiantes de hoy necesitan tener para ser competitivos a nivel mundial.

El Graduado Global debe:

  • ser líder – demostrar que posee la capacidad de dirigir éticamente mediante su habilidad para colaborar con los demás de manera eficaz;
  • saber adaptarse y ser productivo - ser miembro productivo de la sociedad mundial demostrando flexibilidad en el cumplimiento de las expectativas personales, profesionales y comunitarias, tanto en lo personal como en la actividad colaborativa;
  • estar preparado para el aprendizaje en la universidad – tener la capacidad para fijar metas, formular un plan de acción, y trabajar con afán y persistencia ante los retos y obstáculos que se puedan presentar camino a cumplir con las metas fijadas;
  • ser pensador analítico – ser capaz de conceptualizar la necesidad de obtener información adicional y de utilizar los recursos disponibles para explorar múltiples soluciones al tomar decisiones;
  • ser comunicador hábil – al igual que Nhedrick, poseer la habilidad de leer, escribir, hablar, escuchar y adaptarse a una audiencia para comunicar un mensaje;
  • y ser responsable al tomar decisiones – demostrar integridad guiándose por la ética personal y profesional.

Habrán visto que no hay una cualidad llamada “experto en presentar exámenes” o “experto en pruebas STAAR”.

Si este perfil es lo que Houston necesita para garantizar que la ciudad cuente con la fuerza laboral cualificada que le permitirá continuar creciendo y prosperando, entonces debemos gritarlo a los cuatro vientos, y cerciorarnos de que cada decisión que tomemos, y cada dólar que invirtamos se dedique a programas e iniciativas que apoyen esta visión.

Amigos, con todo respeto afirmo que esto debe ser lo que guíe nuestra misión.

Es importante que todos ustedes conozcan tanto el Perfil del Graduado Global como los pasos que HISD está dando para lograr que los estudiantes desarrollen y dominen esas destrezas.

Desde el momento en que ingresan en nuestras escuelas, hasta el día en que reciben su diploma de graduación.

De ahora en adelante, lo sabrán.

Y les voy a pedir que me ayuden a correr la voz sobre los éxitos que HISD ha logrado ya, y sobre las medidas que hemos tomado, como distrito y como ciudad, para invertir en todos los niños y adolescentes de manera que puedan desarrollar estas habilidades.

He estado en Houston un poco más de cinco meses y me han dicho que ya no puedo decir que soy NUEVO en la ciudad.

Una de las primeras cosas que descubrí cuando me mudé aquí, una ciudad que según varias fuentes es ‘la ciudad más diversa de todo el país’, es que Houston verdaderamente es un microcosmo de Estados Unidos y, en varios sentidos, del mundo.

Aquí se hablan más de 145 idiomas. Aquí es posible desayunar al estilo de Guatemala, comer un plato típico de Pakistán a la hora del almuerzo, y para la cena, saborear cocina de Etiopía.

Prácticamente uno de cada cuatro habitantes de Houston nació en el exterior.

Cuando estos niños, de procedencia maravillosamente diversa, vienen a nuestras escuelas, tenemos la obligación moral de tenderles la mano, acogerlos y protegerlos para educarlos con la firme resolución de cumplir con nuestra promesa colectiva, de que el sueño norteamericano es un sueño de oportunidades para todos.

Si quieren ver cómo lo logramos, no tienen que ir más lejos de la Escuela Preparatoria Wisdom, donde el director, Jonathan Trinh, conoce bien el significado que esa ayuda tiene para un estudiante cuyos padres han sido deportados, o que no tiene suficiente alimento, o que está luchando para aprender inglés y adaptarse a un nuevo ambiente.

Él sabe todo esto porque él mismo fue ese inmigrante, ese refugiado, que en su niñez pasó necesidades que la mayoría de nosotros apenas podemos imaginarnos.

Su vida aquí comenzó cuando su familia huyó de Vietnam en una precaria balsa, y hoy él es un respetado director de escuela en HISD, con un impresionante historial de logros.

En el correr de los años, fue su comunidad y algunos maestros muy importantes para él quienes ayudaron a abrirle esa puerta y le tendieron la mano.

Hla Aye, una estudiante de octavo grado, encontró esa misma acogida en la Escuela Secundaria Fondren después de que su familia huyó de la guerra civil de Myanmar. Pueden leer más detalles de esta historia en la agenda mensual que recibieron hoy.

El caso es que, independientemente de lo que esté sucediendo ALLÁ, AQUÍ en Houston ISD valoramos la diversidad.

Nosotros no discriminamos.

Sabemos que la diversidad nos hace mejores personas, no hace más fuertes y nos prepara mejor para el mundo del siglo XXI.

Nuestros estudiantes tienen el derecho constitucional de recibir una educación independientemente de sus circunstancias personales, y nuestras escuelas son, y seguirán siendo, lugares seguros para todos ellos.

En HISD no hay lugar para la discriminación, ni cabida para el temor.

Educaremos a todos aquellos que lleguen a nuestras puertas, incluso a los jóvenes inmigrantes indocumentados que vinieron a este país en su infancia. Los conocemos como Soñadores, y nuestro trabajo es hacer realidad su sueño. No sólo para los recién llegados, sino para todos nuestros estudiantes.

Es por eso que en unión con más de 1.000 líderes de la educación de todo el país firmé una petición para salvar el programa DACA, o Acción Diferida por Llegada en la Infancia.

El programa suspende temporalmente la deportación de más de 740.000 jóvenes indocumentados.

Nuestra Mesa Directiva ha dado un valiente paso al adoptar una resolución en apoyo a nuestra comunidad inmigrante, reafirmando que HISD será un ambiente educativo libre de inseguridad y temor para todos sus estudiantes, sin importar dónde hayan nacido

Es una de las razones por las cuales decidí venir a Houston, no sólo por su respeto a la diversidad, sino porque es una ciudad de primera clase en el mundo, reconocida por su actitud de ‘querer es poder’, su capacidad creativa, y su espíritu innovador.

Y lo mismo se puede decir de HISD.

Hace apenas unos meses yo observaba a HISD desde afuera, tratando de decidir si venir a Houston y a este distrito.

Y les puedo decir que, desde afuera, HISD es reconocido en todo el país como un líder que sirve de ejemplo a otros distritos escolares en busca de ideas, innovación y prácticas óptimas.

De hecho, cuando yo era superintendente en San Francisco envié a varios de los líderes de mi distrito a Houston para que observaran lo que HISD hacía, porque lo estaba haciendo bien.

HISD hace las cosas bien.

A veces, cuando uno está inmerso en algo, tratando de lograr un cambio, de resolver todos los problemas, puede ser difícil saber si está haciendo una diferencia.

Pero yo les aseguro...

Permítanme asegurarles a todos ustedes presentes hoy aquí, maestros, personal de apoyo, directores, estudiantes y socios...

A los líderes de nuestra comunidad y de las corporaciones y empresas locales.

HISD no está fallando. Enfrentamos desafíos, igual que cualquier otro distrito escolar urbano numeroso de este país.

Pero estamos concentrados en hacer las cosas bien, y continuaremos haciendo lo que hay que hacer por todos los estudiantes.

Estoy orgulloso de ser miembro del Equipo HISD, integrado por maestros, directores, conductores de autobús, limpiadores y agentes de policía dedicados a su trabajo como he visto pocos en mi vida.

El Equipo HISD cuenta con 30.000 miembros. Algunos de ellos se encuentran presentes en esta sala, identificados con un listón verde. Démosles un aplauso.

Como miembro del Equipo de HISD, yo tengo derecho de alardear.

Así que les pido que me tengan un poquito de paciencia mientras hago ostentación de nuestros logros.

Gracias a los esfuerzos del Equipo HISD, en este momento más del 70% de nuestros seniors ya han enviado solicitudes de admisión a la universidad, y esperamos que en los próximos meses esta cifra aumente.

Pero lo más notable es que muchos de estos estudiantes nunca se hubieran imaginado que asistirían a la universidad o que un día solicitarían admisión.

Estudiantes como Nataly Degollado, senior de la Escuela Preparatoria Austin.

Hace dos años, Nataly tuvo una bebé.

Siguió asistiendo a clases y tenía la esperanza de ser cosmetóloga después de su graduación en mayo para ganarse la vida y mantener a su hija.

No es que sea un mal oficio (ésa fue la carrera de mi madre), pero Nataly no sabía que tenía otras opciones hasta que conoció a su consejera para la enseñanza superior, Victoria Salinas.

Victoria es una de 32 consejeros que asesoran a los estudiantes de nuestro distrito sobre la enseñanza superior gracias a una subvención de Houston Endowment.

Ahora, debido a la ayuda y consejos de Victoria, Nataly ha logrado admisión tanto a la Universidad Texas Southern como a la Universidad Houston-Downtown, y tiene pensado ser maestra de español.

Nataly – permíteme ser el primero en ofrecerte un trabajo de maestra...

Esto es lo que sucede cuando se invierte en todos los estudiantes...

...cuando uno les abre los ojos a las posibilidades y no los limita basándose en sus circunstancias, o hace de su demografía un destino.

En ciertos aspectos, me identifico con Nataly.

Excepto que yo no tuve una consejera como Victoria, que me mostrara las posibilidades.

Yo soy hijo de padres obreros muy trabajadores, y la idea era que yo seguiría sus pasos.

Que yo sería un jornalero de la industria metalúrgica como mi padre. No tiene nada de malo, y es una vocación honrosa, pero yo quería tomar mis propias decisiones.

Yo quería opciones.

Mientras tanto, el consejero de mi preparatoria me empujaba a tomar clases que apoyaran una carrera en esa industria, en lugar de dejarme inscribirme en las clases de química que yo sabía que necesitaba para lograr admisión a la universidad.

Afortunadamente, yo había hecho mi propio plan.

Nuestra función es preparar a los estudiantes y facilitarles la tarea de tomar decisiones sobre su futuro dándoles la información que necesitan para hacerlo. No debemos limitar las clases y materias que pueden tomar, o empujarlos a seguir determinado rumbo o carrera.

Nuestro trabajo es mostrarles el mundo de posibilidades y brindarles una educación que los prepare para la enseñanza superior, certificaciones industriales, y el éxito en la fuerza laboral del siglo XXI.

Pero no podemos hacer esto solos. Los necesitamos a ustedes.

Una subvención de Houston Endowment nos permitió contratar a Victoria y a otros 31 consejeros de estudios superiores para todas nuestras escuelas preparatorias.

Estos consejeros no solamente ayudan a los estudiantes a solicitar admisión a la universidad, sino que ayudan a las familias a identificar fondos para pagar esos estudios.

A principios del ciclo escolar, los consejeros dirigieron 45 presentaciones y talleres en las preparatorias de HISD donde ayudaron a los estudiantes y a los padres a completar la solicitud federal gratis de ayuda económica, o FAFSA.

El año pasado, el distrito tuvo un número récord de estudiantes que presentaron la solicitud FAFSA y este año ya vamos camino a superar esa cifra.

Y más importante todavía es que varios estudiantes están recibiendo ayuda económica en cantidad récord. Esto se debe a la labor estratégica realizada por nuestro equipo para que los jóvenes puedan estudiar en las universidades de sus sueños.

Tal vez conocieron a alguno de estos estudiantes hoy al llegar aquí. Una de ellas es Daviona Moore.

Ella es alumna de la Preparatoria Westside, y será la primera de su familia en asistir a la universidad.

Y no a cualquier instituto; ella va a estudiar en Occidental College, en California.

Como miembro de nuestro programa Emerge –que conecta a estudiantes de alto rendimiento en situaciones económicas difíciles con las mejores universidades del país- Daviona tuvo la oportunidad el año pasado de visitar Occidental College.

Nos dice que desde que puso un pie en el campus supo que era la universidad para ella.

Occidental College no es una institución económica. Francamente, la mayoría de las familias no pueden costear los gastos de asistencia a esa institución.

Pero gracias a la diligencia de nuestro personal, que ayudó a Daviona y a su familia a preparar solicitudes de FAFSA y otras becas, la joven recibirá $72.000 dólares al año en ayuda económica.

Esto es lo que sucede cuando invertimos en los estudiantes.

Cuando no limitamos su destino con base en la capacidad financiera de su familia, cuando les brindamos acceso equitativo a los recursos y oportunidades, los sueños se hacen realidad.

No puedo alardear de los éxitos de nuestros consejeros sin alardear de Houston Endowment, quien ha invertido en nuestros esfuerzos, en nuestros estudiantes y en el futuro de nuestra ciudad. ¡Gracias!

Sin su inversión monetaria, no podríamos brindar estos servicios a nuestros estudiantes y a las familias. Daviona es tan sólo una de las ganancias de la inversión de Houston Endowment.

Pero, amigos, queda mucho por hacer, y con todo respeto les pido a otras personas que están hoy aquí que sean nuestros socios.

Cambiemos el paradigma y demostremos que la educación pública es una INVERSIÓN, no un gasto.

Cuando invertimos en cada niño, cuando invertimos en HISD, podemos ayudar a más estudiantes no sólo a descubrir su potencial, sino a ponerse en camino a lograrlo.

En adelante, debemos ampliar el éxito logrado por estos consejeros, y contar con más de ellos, especialmente para asistir a los estudiantes más jóvenes. ¿Por qué no tener consejeros para la universidad en las escuelas secundarias?

Ayúdennos a expandir los programas de exploración y preparación para la universidad y para las carreras profesionales ofreciéndolos a nivel de primaria y secundaria.

Juntos podemos educar y capacitar a más familias para el proceso de preparación y admisión a la universidad.

Pero no podremos hacerlo solos. ¿Quién dará un paso al frente para ayudarnos? ¿Quién invertirá en HISD para que nuestros estudiantes y nuestra ciudad tengan un futuro brillante?

(Comienza a toser… “perdón, perdón, ¿alguien me puede alcanzar agua?”)

Damas y caballeros, un fuerte aplauso para la Escuela Preparatoria de Ingeniería Booker T. Washington.

Estos estudiantes de noveno grado desarmaron dos drones, hicieron los cálculos necesarios para crear un vehículo capaz de trasportar una carga equivalente a una botella de agua, y luego usaron una impresora 3D para crearlo. ¡Y recién están en noveno grado!

Trabajaron varios meses en el proyecto y se comunicaron conmigo para darme esta idea. ¡Me pareció fantástica!

Pero a otros, no tanto. Les preocupaba el plan.

Algo podría salir mal, el vehículo podría estrellarse, podría golpearme, o golpear a uno de los invitados. O podría fallar y no volar.

Era un riesgo.

Y no nos gusta correr riesgos, especialmente en lo tocante a la educación pública.

En general, nos gusta ver los pupitres en filas ordenadas, y a la maestra al frente del salón impartiendo las lecciones.

Para muchos de nosotros, la escuela fue así, y por eso queremos que las cosas sean como cuando íbamos a la escuela.

Si dio resultado para nosotros dará resultado para ellos, ¿no es cierto?

NO.

El mundo ha cambiado y la fuerza laboral también.

Nuestros estudiantes necesitan un conjunto de habilidades y aptitudes nuevas para poder competir en la economía global del siglo XXI.

Los jóvenes estudiantes de ingeniería de Booker T. Washington son muy buenos ejemplos de este fenómeno.

Cuando diseñaron este dron, tuvieron que aplicar su aptitud para pensar de manera analítica. Tuvieron que tomar decisiones críticas. Tuvieron que aprender de sus errores y volver a idear. Tuvieron que trabajar en equipo. Tuvieron que adaptarse y ser productivos.

¿Reconocen ‘adaptarse y ser productivos’? Sí; es una de las seis características de nuestro Perfil del Graduado Global.

Es cierto que tuvieron ayuda de su increíble profesor, el Dr. Nghia Le. Pero les puedo asegurar que la ayuda no fueron ponencias, ni hojas de problemas, ni ejercicios repetitivos y agotadores.

El Dr. Le se refiere a sí mismo como facilitador, más que como maestro. Yo me refiero a él como maestro por excelencia.

Él habla de su método como “aprendizaje basado en proyectos”, no como enseñanza de lecciones.

Él sabe que como las habilidades que los estudiantes deben adquirir para prosperar en el mundo actual han cambiado, él también tiene que cambiar su manera de enseñar.

Los estudiantes deben tomar las riendas de su propio aprendizaje, y la única manera de que esto suceda es poniendo en sus manos la tecnología y las herramientas que necesitan, así como maestros eficaces que los estimulen, los motiven y los dejen arriesgar, por ejemplo, cuando crean un dron y lo hacen volar en el salón de ceremonias de un hotel.

Pero también necesitan instalaciones aptas para el siglo XXI que favorezcan el aprendizaje basado en proyectos y la colaboración.

Me complace anunciar que cuando comience el ciclo escolar 2017-18 el Dr. Le y sus alumnos contarán con un edificio nuevo de 180.000 pies cuadrados para sus drones, robots y cohetes.

Es más, me alegra anunciar que para fines de junio, casi la mitad de las escuelas que prometimos renovar y reconstruir mediante el Programa de Bonos de 2012 estarán listas, a tiempo y sin exceder el presupuesto previsto.

Agradezco INMENSAMENTE a los votantes de Houston.

Éste es un hito emocionante. Los edificios son sencillamente magníficos: modernos, hermosos, de última generación. Son lo que nuestros estudiantes se merecen. Pero, lo más importante, cada uno cumple con las necesidades específicas de sus alumnos y comunidades vecinales.

Por ejemplo, la Escuela Preparatoria de Aviación Sterling. Esta escuela abrió sus puertas en enero, y es un edificio increíble. La escuela fue edificada en torno a un hangar enorme de 7.100 pies cuadrados donde los estudiantes pueden trabajar en motores de aviones reales.

Pero el programa de bonos del distrito es mucho más que construcción de escuelas. Es una inversión en nuestros estudiantes, familias y comunidades.

Cuando iniciamos el programa de construcción hace tres años, prometimos destacar a Houston en el plano nacional con la cartera de escuelas preparatorias urbanas más modernas del país.

Nuestro compromiso continúa. Ya hemos terminado ocho escuelas, tres instalaciones deportivas y tres ampliaciones considerables de edificios escolares. En los próximos meses verán aun más escuelas abrir sus puertas.

Estas nuevas escuelas están transformando el aprendizaje de los estudiantes con espacios versátiles que fomentan la colaboración y la comunicación.

Laboratorios ultramodernos y salones para la capacitación laboral que ofrecen espacios seguros para la invención y la creatividad.

Nuestros estudiantes necesitan y merecen prepararse para su siguiente paso, sea cual sea. Y estas instalaciones les permitirán capacitarse para el próximo capítulo de su vida.

Pero también debemos asegurarnos de que nuestros docentes cuenten con los conocimientos y aptitudes que necesitan a fin de preparar a los estudiantes para carreras de alta de demanda en la actualidad y en el futuro.

Es por eso que HISD se ha comprometido a duplicar el número de maestros certificados en ciencias de computación en el correr de los dos próximos ciclos escolares, y a ofrecer los cursos de esa materia en las 38 escuelas preparatorias del distrito.

Brindarles más oportunidades de este tipo a nuestros estudiantes les permitirá aprender a codificar, crear tecnología interactiva, y pensar creativamente para resolver problemas difíciles.

Nuestros esfuerzos para expandir y adoptar estándares de ciencias de computación para PreK hasta el 12.o grado ya han sido noticia en la Casa Blanca.

El fin de semana pasado, equipos de estudiantes de todas nuestras preparatorias se unieron para competir en la primera conferencia de tecnología dirigida por estudiantes del distrito. ¡Fue increíble!

Los estudiantes eligieron el nombre de la conferencia, “Together with Tech”, y ahora diez finalistas harán una visita a Microsoft a fines de mes para demostrar cómo la tecnología ha contribuido a transformar su aprendizaje.

Bueno, he alardeado bastante ya, y no quiero que piensen que no voy a abordar las dificultades de HISD.

Tenemos dificultades. Ya les hablé de una: la financiación escolar.

Pero hay otras.

En mis primeros meses con HISD pasé mucho tiempo fuera de la oficina, viajando a todos los rincones del distrito para ver con mis propios ojos las escuelas y las diversas comunidades que las rodean.

Mucha gente quería platicar conmigo, compartir desde su perspectiva las cosas que están dando resultados, las que no, y las que es preciso reparar.

Pero yo quería enterarme por mi cuenta.

Quería escuchar, aprender y sacar mis propias conclusiones.

Y así lo he hecho. Ya he implementado algunos cambios a raíz de lo que he visto, oído y llegado a entender.

HISD es una organización masiva. Tenemos 287 escuelas, y todas son diferentes. Cada una de ellas tiene necesidades singulares. Y los directores tienen autonomía para tomar las decisiones que mejor beneficien a sus escuelas.

Por eso el nuestro es un distrito escolar descentralizado. Pero para un distrito descentralizado es casi imposible implementar iniciativas fielmente en todo el distrito. Debemos dejar de ser una confederación de escuelas independientes para ser un DISTRITO ESCOLAR verdaderamente independiente.

A veces es necesario tomar decisiones centralizadas porque es lo mejor para todos los estudiantes, independientemente de la escuela donde se estén educando y el vecindario donde vivan.

Esto lo hemos hecho con la alfabetización, a nivel de primaria con la iniciativa Literacy by 3, y ahora en las secundarias.

Con el programa Literacy in the Middle, el distrito ha llevado a las secundarias más de medio millón de libros para crear bibliotecas en las aulas. Y no sólo en las aulas de inglés, sino en las de matemáticas, ciencias y estudios sociales.

Hemos capacitado a todos los docentes de secundaria con estrategias de comprobada eficacia. Y estamos trabajando con los dirigentes de las escuelas y del distrito para cerciorarnos de que todos los estudiantes de secundaria –en cada clase y en cada nivel- estén expuestos a la lectura de material de diferentes géneros, y tengan la oportunidad de escribir y de desarrollar su vocabulario todos los días.

Será una tarea intensa. El nivel de competencia en lectura del 60 por ciento de nuestros estudiantes de secundaria actualmente está por debajo de la expectativa de su grado escolar.

Pero con un enfoque certero, con constancia y con fidelidad, la Mesa Directiva y yo estamos comprometidos a reducir significativamente esa cifra hasta que todos los estudiantes de secundaria, en todas nuestras escuelas, lean y escriban a un nivel correspondiente con el del grado que cursan, o superior.

Más adelante, llevaremos el programa a las preparatorias.

Sabemos que el 86% de los estudiantes de nuestro distrito que no aprueban los exámenes estatales requeridos para la graduación tienen un nivel de lectura inferior al de su grado en dos o más niveles. Debemos implementar estrategias centralizadas para ayudar a los estudiantes de preparatoria. Los profesores y directores de las escuelas deben saber qué apoyo y recursos recibirán para asistir los en su labor diaria.

Claro, no quiero que ustedes piensen que lo que yo busco, o que lo que las escuelas, estudiantes y comunidades necesitan, es un enfoque único para todos. Esa noción no tiene nada que ver con la realidad.

Por eso he implementado un plan basado en el sistema de transición de los estudiantes de un nivel de enseñanza al siguiente. El plan crea 7 zonas geográficas que abarcan escuelas primarias, secundarias y preparatorias vinculadas entre sí.

En lugar de trabajar en silos, estas escuelas y sus líderes colaborarán para satisfacer las necesidades específicas de las familias y comunidades vecinales que las rodean.

Recorriendo nuestra ciudad para visitar escuelas, lo que más me llamó la atención fueron los obstáculos que nuestros estudiantes enfrentan aun antes de entrar en las aulas.

Casi el 80% de los estudiantes viven en la pobreza, muchos de ellos en vecindarios en decadencia.

Muchos no tienen hogar.

Muchos deben cambiar de escuela de un año a otro dependiendo de dónde la familia encuentre el apartamento más barato.

Muchos tienen solamente un padre de familia, porque el otro está encarcelado, o se droga, o vive en otro país.

Muchos cuidan de sus hermanos y hermanas menores mientras sus padres cumplen con más de un trabajo para que no falle el sustento.

Es difícil imaginarse cómo un niño puede estar motivado o concentrarse en la escuela si sus necesidades básicas, sociales y médicas no están satisfechas –por más recursos o dinero que se asigne a una escuela.

Las situaciones que nuestros estudiantes encaran a diario son devastadoras y nuestras escuelas carecen de los servicios esenciales para abordarlas.

No existe una organización o programa que por sí solo sea capaz de cargar con la responsabilidad de corregir estos males de la sociedad.

En cambio, es preciso que las escuelas puedan conectar a los estudiantes con un abanico de apoyos, recursos, y oportunidades disponibles en su propia comunidad.

Debemos derribar los muros que existen, por la razón que sea, y trabajar juntos con los dirigentes, agencias y organizaciones sin fines de lucro de la ciudad de Houston y del condado, a fin de crear un ecosistema de apoyo para todos nuestros estudiantes.

Debemos colaborar a fin de coordinar servicios directos para ayudar a las familias; servicios enfocados en la educación temprana, la atención de la salud, el cuidado infantil a la salida de la escuela, el desarrollo del carácter, las artes y la música.

De ese modo nuestros educadores podrán enfocarse en su especialidad: enseñar.

Un cambio social transformativo no puede coexistir con egos, burocracia o expedienteo.

Pero si hacemos la inversión, si nos comprometemos a esta misión, si colaboramos, podremos satisfacer las necesidades sociales, emocionales y educativas de los estudiantes de Houston.

Afortunadamente, aquí mismo en nuestra comunidad tenemos magníficos ejemplos de escuelas y comunidades escolares que cooperan con organizaciones, agencias gubernamentales y otros recursos para conectar a los estudiantes y las familias con la ayuda que necesitan.

Colectivamente, han logrado cambiar la trayectoria de miles de estudiantes que pasaron de ir camino a la deserción escolar a continuar sus estudios y triunfar.

Aunque es posible que haya varias descripciones de este enfoque de servicio a los estudiantes, yo le llamo enfoque comunitario-escolar para el éxito estudiantil.

De ahora en adelante vamos a aplicar el enfoque comunitario-escolar en HISD, y se va a hablar mucho de este tema en los próximos meses.

Otra cosa que llegué a entender mientras recorría el distrito es que para poder cumplir exitosamente con nuestra misión, debemos recuperar la confianza del público en HISD.

He oído lo que me dijeron.

Debemos ser transparentes y rendir cuentas. Debemos fomentar una colaboración auténtica, particularmente con las comunidades carentes de servicios y con las poblaciones privadas de derechos que sienten que están en segundo plano.

Y debemos analizar, a fondo, una palabra que ha surgido una y otra vez en el escaso tiempo que llevo en Houston: equidad.

Hay quienes les dirán que equidad es quitarle a una escuela para darle a otra, o tal vez que tiene que ver con tratar por igual a todas las escuelas. La equidad no es ninguna de esas dos cosas.

La equidad es garantizar que cada niño, en cada escuela, y en cada comunidad tenga acceso a una educación de alta calidad y a los recursos necesarios para ser un ejemplo de nuestro Perfil del Graduado Global.

Esto solamente podrá suceder cuando todas las escuelas en toda la ciudad ofrezcan programas de calidad creados con base en las necesidades y aspiraciones de su comunidad.

Aplaudo a nuestra Mesa Directiva por llevar la carga en examinar detenidamente la equidad en nuestro distrito, por asumir la tarea, muchas veces difícil, de analizar políticas, iniciativas y decisiones pasadas con miras a lograr la equidad.

Lo que inició como una conversación sobre el número de estudiantes por clase y los límites de las zonas de asistencia, ha llegado a ser algo mucho más amplio porque hay preguntas sin respuestas claras y adecuadas.

Preguntas como ¿por qué algunas de nuestras escuelas no tienen ni una sola plaza vacante mientras que otras no pueden llenar sus aulas?

¿Por qué a algunas de nuestras escuelas les resulta difícil atraer a estudiantes que viven en los vecindarios que las rodean?

¿Y por qué algunas zonas de nuestra ciudad carecen de escuelas donde se ofrezcan programas de calidad, obligando al distrito a transportar estudiantes a otras partes de la ciudad para que puedan asistir a escuelas que satisfagan sus necesidades?

Como verán, éstas son preguntas importantes y difíciles, por lo cual no emprenderemos solos este arduo trabajo.

En el correr de los próximos meses, con la ayuda de asesores independientes y expertos en equidad educativa con experiencia a nivel nacional, HISD comenzará su misión de hallar respuestas a estas preguntas. Y ustedes serán parte del proceso.

Nos esforzaremos para sacar a la luz las raíces de los obstáculos que persisten en todo el distrito.

Este emprendimiento requerirá de conversaciones francas y de la participación real de todas las partes interesadas: padres, estudiantes, personal, exalumnos y otros miembros de la comunidad.

A veces la conversación será difícil, acalorada y hasta incómoda.

Pero debemos respetar las opiniones de los demás para que el diálogo sea abierto y sincero.

Al final, el objetivo es proveer a la Mesa Directiva, a mí, y a todo el Equipo HISD una guía de prioridades viable para que podamos tomar mejores decisiones para nuestros estudiantes, nuestras escuelas y toda nuestra ciudad. El futuro de Houston depende de ello.

La Mesa Directiva y yo estamos comprometidos con esta misión y decididos a cambiar la conversación “cómo es nuestro desempeño en general” a “hasta qué punto cumplimos con la labor de servir a cada niño individualmente”.

Lo que aprecio de nuestra Mesa Directiva es que, si bien cada representante tiene su propio punto de vista en cuanto a cómo lograr la excelencia en la educación, todos ellos sienten pasión por garantizar que cada uno de los estudiantes de HISD reciba servicios y apoyo.

No titubean en hacer preguntas difíciles o en dar una opinión. No tienen paciencia ante un desempeño mediocre.

Yo me he esmerado para edificar una relación sólida y colaborativa con todos y cada uno de ellos desde que llegué hace unos meses.

La colaboración se basa en la confianza y el respeto mutuo, y yo creo que la calidad de nuestra relación determinará el desempeño de HISD como organización en el correr de este año que comienza. El Equipo de 10 está comprometido a colaborar en pro del Equipo HISD.

Tengo un pedido simple que hacerles a ustedes hoy.

Quisiera que todos se conviertan en “Amigos de HISD”.

No, no me refiero a que nos envíen un pedido de amistad en Facebook, aunque si quieren hacerlo está bien.

Si buscan la palabra “amigo”, una de las definiciones que verán es “una persona que favorece o promueve algo”.

Espero que después de haber escuchado a nuestros estudiantes, maestros, miembros de la Mesa Directiva, exalumnos —tal vez incluso a mí— cuando se vayan de aquí lo hagan queriendo “promover y favorecer” a HISD.

Cada uno de ustedes ha recibido un sobre con una hoja informativa de las diferentes maneras en que pueden ser un “Amigo de HISD”. La hoja incluye una lista de donaciones que les permitirá “invertir en un niño”.

Con una donación mínima, usted puede hacer una verdadera diferencia.

Ahora, sé que les va a parecer que están oyendo a Sally Struthers del comercial de los 70, “por el precio de una taza de café al día”...

Algunos de los maestros más jóvenes y los estudiantes probablemente se están preguntado quién es Sally Struthers (busquen en Google).

En fin, en aquel entonces no había Starbucks, y ahora no es fácil comprar una taza de café por $5 dólares.

Pero por una cantidad mínima ustedes pueden ayudarnos a proveer recursos tangibles y reales a nuestros estudiantes, como libros, computadoras y hasta becas universitarias.

Además de saber que han tenido un impacto directo en la vida de un niño, al visitar los salones de clases y platicar con los docentes del distrito podrán ver de cerca el trabajo que HISD está realizando.

Los invito a llenar esa hoja, colocarla dentro del sobre, y ver ustedes mismos la diferencia que los Amigos de HISD pueden hacer.

Después de todo, la educación pública no es un gasto. Es una inversión.

Les agradezco que hayan venido hoy aquí a demostrar su apoyo a la enseñanza pública y al excelente trabajo que se realiza día a día en HISD.

Houston es una ciudad de primer nivel, y para que siga siéndolo debemos lograr que nuestros estudiantes reciban una educación de primera clase.

Yo creo que es posible si todos colaboramos.

Ahhh… Tengo entendido que en este evento es costumbre hacer un ‘gran anuncio’. Bueno, ¿qué tal esto?

¿Qué tal si todos apoyamos genuinamente la enseñanza y el aprendizaje en las escuelas públicas; si apoyamos a los maestros y a los directores de escuela con talleres de capacitación profesional auténtica en lugar de achacarles incesantemente cosas que no están bajo su control; si volvemos a la enseñanza de las artes y nos esforzamos para educar al estudiante de manera integral; si verdaderamente nos aliamos con organizaciones, agencias sin fines de lucro y gubernamentales; si acogemos la diversidad de voces de la comunidad al tomar decisiones transparentes y enfocadas en los estudiantes; si nos concentramos en lo que realmente es positivo para los estudiantes; y si al hacer todo esto colectivamente ayudáramos a todos los estudiantes a cumplir nuestra misión, la del Perfil del Graduado Global? Amigos, ¡eso sí sería un gran anuncio! Hagámoslo realidad todos juntos.

Gracias.